sábado, 21 de marzo de 2015

LOPE DE VEGA

‘’MIRA ZAIDE QUE TE AVISO ‘’

"Mira, Zaide, que te aviso
que no pases por mi calle
ni hables con mis mujeres,
ni con mis cautivos trates,
ni preguntes en qué entiendo
ni quién viene a visitarme,
qué fiestas me dan contento
o qué colores me placen;
basta que son por tu causa
las que en el rostro me salen,
corrida de haber mirado
moro que tan poco sabe.


Confieso que eres valiente,
que hiendes, rajas y partes
y que has muerto más cristianos
que tienes gotas de sangre;
que eres gallardo jinete,
que danzas, cantas y tañes,
gentil hombre, bien criado
cuanto puede  imaginarse;
blanco, rubio por extremo,
señalado por linaje,
el gallo de las bravatas,
la nata de los donaires,
y pierdo mucho en perderte
y gano  mucho en amarte,
y que si nacieras mudo
fuera posible adorarte;
y por este inconveniente
determino de dejarte,
que eres pródigo de lengua
y amargan tus libertades
y habrá menester ponerte
quien quisiere sustentarte
un alcázar en el pecho
y en los labios un alcaide.


Mucho pueden  con las damas
los galanes de tus partes,
porque quieren los briosos,
que rompan y que desgarren;
mas, tras esto, Zaide, amigo,
si algún convite te hacen,
al plato de sus favoes,
quieren que comas y calles.


Costoso fue el te que hice;
venturoso fueras, Zaide,
si conservarme supieras
como supiste obligarme.
Apenas fuiste salido
de los jardines de Tarfe
cuando hiciste de la tuya
y de mi desdicha alarde.


A un morito mal nacido
me dicen que le enseñaste
la trenza de mis cabellos
que te puse en el turbante.


No quiero que me la vuelvas
ni quiero que me la guardes,
mas quiero que entiendas, moro,
que en mi desgracia la traes.


También me certificaron
cómo le desafiaste
por las verdades que dijo,
que nunca fueran verdades.


De mala gana me río;
¡qué donoso disparate!
No guardas tú tu secreto
¿y quieres que otro lo guarde?


No quiero admitir disculpa;
otra vez vuelvo a avisarte
que esta será la postrera
que me hables y te hable."


Dijo la discreta Zaida
a un altivo abencerraje,
y al despedirle, repite:
"Quien tal hace, que tal pague."

COMENTARIO
Es un poema morisco y el tema del poema lo relacionan con la vida privada del poeta .Ella le pide que la deje en paz, hay críticas y reproches. Al final "Quien tal hace que tal pague "ya que él no supo silenciar el secreto de sus relación.

GARCILASO DE LA VEGA

SONETO V

Escrito está en mi alma vuestro gesto
Y cuanto yo escribir de vos deseo:
Vos sola lo escribistes; yo lo leo
Tan solo que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto,
Que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
De tanto bien lo que no entiendo creo,
Tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
Mi alma os ha cortado a su medida;
Por hábito del alma misma os quiero;

Cuanto tengo confieso yo deberos;
Por vos nací, por vos tengo la vida,
Por vos he de morir, y por vos muero.

COMENTARIO
En este poema de Garcilazo de la vega del siglo XVI - XVII  ( siglo de oro ).
En el soneto v el poeta habla sobre el amor que tiene hacia su amada.

El poeta moldea a la dama a su preferencia y va escogiendo lo que a él le atrae y le gusta .
Le dice a la amada que ella es la responsable del nacimiento de ese nacimiento dice que él se ve obligado a amarla por su forma de ser. El poeta dice que ella resalta por encima de todas las demás.

GARCILASO DE LA VEGA

SONETO X

¡Oh dulces prendas, por mi mal halladas,
dulces y alegres cuando Dios quería,
 juntas estáis en la memoria mía,
y con ella en mi muerte conjuradas.   

         
  ¿Quién me dijera, cuando en las pasadas        
horas en tanto bien por vos me vía,
que me habíais de ser en algún día
con tan grave dolor representadas?


  Pues en un hora junto me llevastes
todo el bien que por términos me distes,         
llevadme junto el mal que me dejastes.
  Si no, sospecharé que me pusistes
en tantos bienes porque deseastes
verme morir entre memorias tristes.


COMENTARIO
Tradicionalmente, se ha creído que este soneto fue inspirado por el fallecimiento de Isabel Freyre, dama portuguesa que pertenecía al séquito de la reina, y de la que Garcilaso estuvo enamorado. El amor entre ambos fue puramente platónico, ya que tanto doña Isabel COMO  Garcilaso estaban casados.

El tema del poema es sobre el dolor que siente al encontrar una prenda de su amada que ESTA  muerta.  Garcilaso de la Vega habla sobre las prendas de su amada, y explica cómo antes de la muerte de su amada esas mismas prendas le causaban una alegría, un recuerdo de ella inolvidable. Las cuales AHORA  lo torturan. 

FRANCISCO DE QUEVEDO

‘’ PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO ‘’

Poderoso caballero es don Dinero.
Madre, yo al oro me humillo:
él es mi amante y mi amado,
pues, de puro enamorado,
de continuo  anda amarillo;
que, pues, doblón o sencillo,
hace todo cuanto quiere,
poderoso caballero es don Dinero.

Nace en las Indias honrado,
donde el mundo le acompaña;
viene a morir en España
y es en Génova enterrado.
Y pues le trae al lado
es hermoso aunque sea fiero,
poderoso caballero es don Dinero.

Es galán y es como un oro,
tiene quebrado el color,
persona de gran valor,
tan cristiano como moro;
pues que da y quita decoro
y quebranta cualquier fuero,
Poderoso caballero es don Dinero..

Y pues es quien hace iguales
al rico y al pordiosero,
Son sus padres principales
y es de nobles descendientes,
porque en las venas de oriente
todas las sangres son reales;
poderoso caballero es don Dinero.

¿A quien no le maravilla
ver en su gloria sin tasa
que es lo más ruin de su casa
doña Blanca de Castilla?
Más pues que su fuerza humilla
al cobarde y al guerrero,
poderoso caballero es don Dinero.

Sus escudos de armas nobles
son siempre tan principales,
que sin sus escudos reales
no hay escudos de armas dobles;
y pues a los mismos nobles
da codicia su minero,
poderoso caballero es don Dinero.

Por importar en los tratos
y dar tan buenos consejos,
en las casas de los viejos
gatos le guardan de gatos.
Y pues él rompe recatos
Y ablanda al juez más severo,
poderoso caballero es don Dinero.

Es tanta su majestad
(aunque son sus duelos hartos),
no pierde su calidad;
pero pues da autoridad
al gañan y al jornalero,
poderoso caballero es don Dinero.

Nunca vi damas ingratas
a su gusto y afición,
que a las caras de un doblón
hacen sus caras baratas.
Y pues las hace bravatas
desde una bolsa de cuero,
poderoso caballero es don Dinero.

Más valen en cualquier tierra
(¡Mirad si es harto sagaz!)
sus escudos en la paz
que rodelas en la guerra
Pues al natural destierra
y hace al propio forastero,
poderoso caballero es don Dinero.

COMENTARIO

Se trata de una letrilla satírica en que denuncia la sobrevaloración del dinero en el mundo.
Quevedo 
satiriza el dinero como un señor poderoso, ante el cual hay que humillarse por la necesidad y que el dinero puede otorgar poder a personas que no se lo merezcan.

FRANCISCO DE QUEVEDO

‘’ SI ERES CAMPANA, ¿DÓNDE ESTÁ EL BADAJO? ’’

Si eres campana, ¿dónde está el badajo?;
si pirámide andante, vete a Egito;
si peonza al revés, trae sobrescrito;
si pan de azúcar, en Motril te encajo.
Si chapitel, ¿qué haces acá abajo?
Si de diciplinante mal contrito
eres el cucurucho y el delito,
llámente los cipreses arrendajo.
Si eres punzón, ¿por qué el estuche dejas?
Si cubilete, saca el testimonio;
si eres coroza, encájate en las viejas.
Si büida visión de San Antonio,
llámate doña Embudo con  guedejas;
si mujer, da esas faldas al demonio.

Comentario

Este soneto hacer referencia  a la vestimenta de una dama comparándola con diversos objetos y hechos en tono burlesco.
El autor hace referencia a diversos aspectos de la sociedad de aquel momento en cuanto a la  forma de vestir de las mujeres, para hacer una crítica a las falsas apariencias. También recurre a la cultura popular para describir el aspecto físico de la mujer (Si büida visión de San Antonio), en éste caso el de una persona extremadamente delgada.

GONGORA


‘’ LA MAS BELLA NIÑA DE NUESTRO LUGAR ’’
La más bella niña
de nuestro lugar,
hoy viuda y sola
y ayer por casar,
viendo que sus ojos
a la guerra van,
a su madre dice
que escucha su mal:
Dejadme llorar,
orillas del mar…

Pues me distes, madre,
en tan tierna edad
tan corto el placer
tan largo el penar,
y me cautivastes
de quien hoy se va
y lleva las llaves
de mi libertad,
Dejadme llorar,
orillas del mar…

En llorar conviertan
mis ojos de hoy más
el sabroso oficio
del dulce mirar,
pues que no se pueden
mejor ocupar
yéndose a la guerra
quien era mi paz,
Dejadme llorar,
orillas del mar…

No me pongáis freno
Ni queráis culpar;
que lo uno es justo,
lo otro por demás.
Si me queréis bien
no me hagáis mal;
harto peor fue

morir y callar.
Dejadme llorar,
orillas del mar…

Dulce madre mía,
¿quién no llorará,
aunque tenga el pecho
como un pedernal,
y no dará voces
viendo marchitar
los más verdes años
de mi mocedad?
Dejadme llorar,
orillas del mar..

Váyanse las noches,
pues ido se han
los ojos que hacían
los míos velar;
váyanse, y no vean
tanta soledad
después que en mi lecho
sobra la mitad.
Dejadme llorar,
orillas del mar…

COMENTARIO

Una joven muy guapa, recién casada se queda sola porque su marido se va a la guerra. Se desahoga con su madre, su confidente, diciéndole que la deje llorar por lo poco que le ha durado el placer y la compañía de su esposo.

FRANCISCO DE QUEVEDO


´´ MIRÉ LOS MUROS DE LA PATRIA MÍA ´´

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos;
mi báculo más corvo y menos fuerte;

Vencida de la edad sentí mi espada.
Y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.


Comentario
 El soneto nos quiere describir la idea de que el recuerdo de la muerte es muy difícil de olvidar y por eso el autor intenta explicar, que mirase donde mirase, podía sentir a la muerte. También trata de explicarnos el paso del tiempo desde que nombra a “la patria mía” donde se refiere a España, que antes era grande y poderosa, hasta lo que se ha convertido tras el paso del tiempo, que aparece en el soneto como “la carrera de la edad cansados”.